PAPPS. Actualización



 

Actualización:

 

Evidencia, conciencia y responsabilidad de los profesionales sanitarios en la atención a la violencia de género

 


 

Ponente

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Fernández Alonso, Maria del Carmen


Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria.

Gerencia Regional de Salud de Castilla y León, Valladolid.

Doctora en Medicina.

Miembro del GdT de Salud Mental del PAPPS.

 

  



Resumen


Al hablar de violencia de género (VG) se debe tener claro que se trata, en primer lugar, de la vulneración de derechos de la persona, a la libertad, a la dignidad, a la autonomía y a la salud. Porque la violencia de género, en cualquiera de sus múltiples manifestaciones, tiene efectos dramáticos sobre la salud de las personas: las víctimas directas ̶las mujeres̶, los hijos e hijas de esas mujeres, las personas convivientes o de su entorno próximo, y también en el propio agresor. Se dispone de muchas evidencias sobre la morbilidad causada por la violencia de género, pero creo que aún nos falta consciencia (conocimiento) del problema desde el punto de vista de la salud en términos de magnitud y gravedad, y nos falta conciencia (deber ético y profesional) de nuestro papel ante el problema y de nuestras posibilidades de intervención. La atención a la VG en cualquiera de los niveles de prevención (primaria, secundaria y terciaria) forma parte de las competencias de los profesionales de la salud, y ello nos confiere una responsabilidad ante el problema que aún no acabamos de asumir. No es posible seguir ignorando las muertes (más de 700 mujeres asesinadas desde 2004), las enfermedades físicas y mentales en mujeres, hijos e hijas, hombres, y toda la carga de sufrimiento causadas por la violencia machista. La evidencia científica es necesaria, pero además es imprescindible la conciencia ética y la responsabilidad profesional como ejes de una actuación que ha de tener en su horizonte el interés por la salud y el bienestar de la persona ¿Qué se puede hacer desde la Medicina de Familia? ¿Cómo abordar el problema desde la consulta? Este es el reto, pero hoy tenemos claras algunas cosas que deberíamos hacer, reconocidas como buenas prácticas y avaladas por estudios, y también otras que deberíamos evitar, y de ello se trata en esta intervención.